Semillas de chía: qué son y cómo usarlas en recetas e infusiones
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Semillas de chía: qué son y cómo usarlas
Las semillas de chía se han convertido en un básico de muchas despensas. Son pequeñas, no tienen apenas sabor y tienen una curiosa capacidad: al mezclarlas con líquido forman un gel que permite preparar puddings, cremas y bebidas muy originales.
¿Qué son las semillas de chía?
Las semillas de chía proceden de la planta Salvia hispanica, originaria del centro de México y Guatemala. Son semillas diminutas, de color gris, negro o blanco.
Un vistazo a la historia
La chía era un alimento muy importante para los aztecas y los mayas. Se cultivaba junto al maíz y las judías, y era tan valorada que llegó a utilizarse como forma de pago de tributos.
¿A qué saben?
Tienen un sabor muy suave, casi neutro, con un ligero toque a fruto seco. Por eso combinan con casi todo, tanto en recetas dulces como saladas.
Cómo usarlas en la cocina
- Pudding de chía: mezcla 3 cucharadas de chía con 250 ml de leche (animal o vegetal) y un poco de miel. Déjalo en la nevera toda la noche y sírvelo con fruta.
- Batidos: añade una cucharada para darles más textura.
- Panes y galletas: incorpóralas a la masa para un toque crujiente.
- Ensaladas y yogures: espolvoréalas por encima.
- Como sustituto del huevo en repostería: 1 cucharada de chía con 3 de agua, reposadas 10 minutos, equivalen a un huevo.
Cómo hacer una bebida de té con chía
Ingredientes:
- 1 cucharada de semillas de chía
- 1 cucharadita de tu té o infusión favorita
- 250 ml de agua
- Opcional: miel, rodajas de limón o hojas de menta
Instrucciones:
- Prepara el té o la infusión con la temperatura y el tiempo adecuados (por ejemplo, té verde a 80 ºC durante 2-3 minutos, o una infusión de frutas con agua hirviendo durante 6-8 minutos).
- Cuela y añade las semillas de chía. Remueve bien para que no se apelmacen.
- Deja reposar 10-15 minutos, removiendo de vez en cuando: las semillas se hincharán y la bebida tendrá una textura ligeramente gelatinosa.
- Endulza al gusto y sírvela templada o, mejor aún, fría con hielo.
Queda especialmente rica con infusiones de frutas o con té verde con limón. Puedes prepararla con antelación y guardarla en la nevera hasta 24 horas.
Un consejo
Toma siempre las semillas de chía remojadas o con suficiente líquido, y empieza con cantidades pequeñas (1-2 cucharadas al día).